SUSCRIBIR NEWSLETTER

Newsletter semanal

* campo obligatorio

Bodega El Esteco en Cafayate

 

En el corazón productivo de los Valles Calchaquíes se levanta una de las mayores bodegas que mejor representa estos terruños del NOA. Con una producción que ronda los 10 millones de litros, Bodega El Esteco cuenta con estilos para todo tipo de consumidor. Desde vinos jóvenes y frutados, hasta etiquetas muy gastronómicas – como su línea OLD VINES – que traduce el espíritu de los viejos viñedos con más de 70 años (rescatados de su gran extensión cultivada con 480 hectáreas en producción) son un testimonio vivo de que la vitivinicultura en este lugar del mundo es parte arraigada en la cultura de estos pueblos

 

 

 

 

Texto: Sommelier Daniel Arraspide

Fotos: Bodega El Esteco, y Andrea Fontes

 

 

Nuestro recorrido en Bodega El Esteco contó con una guía de lujo, la enóloga María Carolina Cristófani, quien nos recibió y en un tour completo nos invitó a degustar directamente de los recipientes de vinificación algunos blancos y tintos aún en proceso de crianza y afinamiento.



Pero para tener una idea un poco más clara de lo que es El Esteco, María Carolina nos llevó a lo alto de la torre de lo que antiguamente fuera la Bodega La Rosa (perteneciente hasta hace algunos años a Michel Torino) y que en la actualidad forma parte del Grupo Peñaflor (también propietario de las bodegas Trapiche, Navarro Correas, y Finca Las Moras) que en Cafayate posee casi medio millar de hectáreas de viñedos cultivados con Torrontes, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Criolla, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Syrah, Malbec y Tannat – entre otras variedades –  distribuidos entre parrales y espalderas, en algunos casos con riego por inundación de surcos y en otros casos por goteo, en un terruño donde suele abundar el sol y escasear el agua.

 

 




Localizada en la intersección de las rutas nacionales número 40 y 68, distante 195 kilómetros de Salta Capital, y a casi 1.400 de Buenos Aires, la bodega está abierta al turismo todos los días, y cuenta con un emprendimiento gastronómico-hotelero (que trabaja de manera tercerizada) que lleva por nombre Patios de Cafayate Wine Hotel, lugar que también tuvimos oportunidad de conocer disfrutando de un increíble El Esteco Old Vines 1958 Criolla cosecha 2015 que a la hora del mediodía nos deleitó con una soberbia gastronomía.

 

 




Volviendo al recorrido por la bodega propiamente dicha, dentro de la gran estructura de su planta, pudimos observar de todo tipo de recipientes para vinificación, desde las antiguas piletas de cemento, pasando por los modernos huevos de concreto, toneles de madera, foudres de roble, tanques de acero inoxidable, y claro, algunos cuantos miles de barricas. Lo interesante de esto fue poder probar varios vinos directamente de los recipientes, a decir de un amigo “comer la futa directo del árbol”.

 

 




Un estupendo Torrontés proveniente de un pequeño cuadro de viñedo plantado en el año 1945, fermentado en un huevo de concreto y vinificado en la vendimia del 2017, se mostraba súper aromático, de muy buen volumen en boca, complejo y con un equilibrio estupendo entre fruta madura y acidez que mereció nuestra especial atención.



Malbec´s de diferentes cuadros, muy interesantes en cuanto a concentración y carnosidad en boca, un Cabernet Sauvignon fermentado en tonel de madera en el que no se percibía ni una sola nota vegetal o de pirazinas verdes, y un rotundo y casi negro Tannat que merecía ser bebido con mucho respeto, completaron la magnífica degustación preparada por la enóloga.

 

 




Vinos de Bodega El Esteco en Uruguay


Si esta nota le causo curiosidad por conocer alguno de los vinos de El Esteco, la buena noticia es que SOLDO Hnos. (importador de la marca para el Uruguay) estará presente en el XVI Salón del Vino Enjoy Conrad Punta del Este este fin de semana del viernes 26 y sábado 27 de enero (de 21 a 01 hs.) en donde se ofrecerá en degustación la siguiente selección de vinos….



Don David Torrontés 2017


El Esteco Malbec 2014


El Esteco Cabernet Sauvignon 2014


Chañar Punco 2013 (producido con uvas cultivadas en Catamarca)


Altimus 2011 Blend



--------------------------------------

 

 

 
Conociendo Salta y la vitivinicultura del NOA

 

Un recorrido de varios días por Salta (provincia del NorOeste Argentino) nos llevó a conocer esta región de paisajes espectaculares, gente trabajadora y vinos excepcionales que van mucho más allá del exuberante Torrontés y los renegridos tintos allí elaborados. Una cultura gastronómica moldeada por determinados productos, respeto y cuidado del medio ambiente, y el receptivo turismo del vino (que viene creciendo con fuerza, sobre todo en Cafayate) se conforman como tres pilares fundamentales que invitan al viajero a aventurarse por estos caminos de gran altitud, cargados de historia y regados a buen vino

 

 

 

 

Texto y fotos: Sommelier Daniel Arraspide

 

 

Salta “la linda”


Capital de la provincia del mismo nombre, con una población de algo más de medio millón de habitantes en su casco urbano, la ciudad fue fundada en el año 1582 por españoles, quienes impusieron no solo sus costumbres, sino también dejaron por herencia su estilo arquitectónico colonial, en la actualidad muy visible en la propia ciudad de Salta, así como en todos los poblados de la provincia.

 

 



Con una bellísima plaza central que lleva como nombre la fecha 9 de Julio, y en torno de la cual se ubican algunos edificios emblemáticos como la Catedral y el Cabildo, la movida cultural se refleja en gran cantidad de cafés y restaurantes en los que se puede disfrutar de buena culinaria regional acompañada de las “peñas” de música folclórica, y claro, algún buen vino local.


Uno se los paseos más recomendables es el de la ascensión al Cerro San Bernardo, utilizando el servicio de teleférico desde el Parque San Martín, y llegando a una altitud de 1.454 msnm. desde donde se tiene una vista panorámica de la ciudad que es realmente espectacular, además de poder disfrutar de una cascada de aguas muy linda.

 

 



La ciudad es punto de partida ideal para salir a conocer la ruta del vino hacia los Valles Calchaquíes, no sin antes transitar por tan diversos lugares en los que se pueden apreciar desde grandes extensiones de campos cultivados con tabaco, verdes sierras húmedas, hasta áridos y semidesérticos paisajes de altura.


Cuesta del Obispo


Parada obligatoria para detener la marcha (así sea por cinco minutos para tomar algunas fotos) es Piedra del Molino, que a 3.457 msnm. deslumbra por su visual ponarámica y es la antesala de una casi gran recta final hasta llegar a Payogasta (intersección de las rutas 33 y 40) que lleva por bellos paisajes donde los diferentes colores de los cerros y montañas son un regalo para nuestro visual y donde los cardones (especie de cactus) pululan por doquier.

 

 


 

 



Los omnipresentes cardones


El Parque Nacional Los Cardones marca el inicio de los Valles Calchaquíes. Dicho parque – reserva natural protegida – se extiende por 64.117 hectáreas donde una biodiversidad de flora y fauna muy particular molduran estas tierras que entre los 2.700 y los 5.000 msnm. dibujan este hermoso paisaje. Y si bien, la cantidad de estas plantas – popularmente llamadas cardones – se cuentan por millones en esta gran extensión del parque, el cardón también puede ser observado por todo el territorio vitivinícola calchaquí, inclusive in situ en medio de los propios viñedos.

 

 



Los Valles Calchaquíes


Extendiéndose por unos 520 kilómetros de norte a sur por las provincias de Salta, Tucumán, y Catamarca, los Valles Calchaquíes conforman algunos de los paisajes más bonitos del Noroeste de Argentina. Reconocida región con óptimo clima para el cultivo de uvas y elaboración de vinos, es también una de las rutas más impotrantes del país vecino en lo que a enoturismo se refiere.

 

 



Altitudes que van desde los 1.600 y hasta por encima de los 3.100 msnm. propician lo que se denomina “amplitud térmica” (diferencias de temperaturas) que en esta región pueden alcanzar fácilmente los 20 grados entre el día y la noche. Un porcentaje de las vides en algunos casos puede llegar a los 70 y 100 años. Cultivadas en suelos bastante rocosos de origen aluvional, donde el agua es un bien muy preciado, algunos viñedos cuentan con riego por goteo, y los demás con riego por inundación de surcos. El régimen anual de lluvias es muy pobre y se sitúa en un promedio de 150 mm. que precipitan en su mayoría en los meses de diciembre y enero. Cerca del 60% del total de viñedos cultivados en estos valles se encuentra en Cafayate, principal centro productor de la región.


Payogasta, Cachi, y Molinos


Quilometros más adelante y luego de atravesada la Recta del Tin Tin (un tramo de la Ruta Nacional 33 que durante 19 kilómetros se mantiene en una recta admirable) llegamos a Payogasta, el primero de los poblados en donde pudimos apreciar vida a nivel vitícola. A poca distancia de la intersección de las rutas 33 y 40, es donde la Bodega Colomé cultiva su viñedo “Altura Máxima” que a 3.111 msnm. dicen es “el viñedo más alto del mundo”.

 

 



Parada de por medio en el poblado de Cachi, donde el tiempo parece haberse detenido hace siglos, recorrimos sus calles y aprovechamos a tomar algunas lindas fotografías. Luego, nuestro recorrido continuó por la ruta 40 en dirección Sur rumbo a Molinos, otra población bastante conocida por su actividad vitivinícola, impulsada más que nada por Raúl Dávalos (Bodega Tacuil) y Estancia Colomé, propiedad del empresaio naviero suizo Donald Hess.


La sinuosa Ruta Nacional 40


Siguiendo la misma dirección del Río Calchaquí (que en importantes tramos de su recorrido carecía de agua en esta fecha a finales de diciembre de 2017) esta ruta – que no ha conocido el asfaltado por estas latitudes – se torna por momentos bastante angosta y con curvas tan pronunciadas que bordean precipicios importantes, que hay que tener cierto temple y experiencia al volante si no se quiere cometer errores que cuesten caro o tengan que lamentar víctimas. Por eso es importante olvidar las prisas y manejar a conciencia.

 

 



De camino a Cafayate (que desde el poblado de Molinos dista 116 kilómetros, pero lleva cerca de tres horas recorrerlos) pasamos por pequeñas poblaciones como Angastaco, San Carlos, y Animaná. Afortunadamente unos kilómetros antes de llegar a San Carlos, el polvoriento camino “de ripio” se convierte en una impecable (aunque angosta) ruta pavimentada, lo que permite avanzar de forma un tanto más agil y segura.


Cafayate, el destino


Para quien, como en nuestro caso, llega por primera vez a Cafayate, se puede percibir que la pequeña ciudad de tan solo 15.000 habitantes cuenta con todos los servicios como ser banco, hoteles y posadas, servicio de salud, tiendas de vestimenta y calzado, almacenes de alimentos, licorerías, y ferias de productos típicos, además de importante oferta de artesanías locales. Grandes extensiones de viñedos (muchos de ellos cultivados en parral, donde se pueden apreciar plantas muy añosas) ya se divisan varios kilómetros antes de llegar a la ciudad de mayor relevancia en estos valles.

 

 



Ya en el propio casco urbano, varias bodegas de nombres conocidos como El Esteco, Vasija Secreta, El Porvenir, Domingo Hermanos y Nanni, invitan a disfrutar de un enoturismo bastante bien organizado y señalizado por cartelería oficial de Salta Ruta del Vino, donde no solo visitas y degustaciones pueden ser realizadas, sino también almuerzos y cenas en sus restaurantes o winebars.

 

 



Buena cantidad de restaurantes con oferta de platos locales (donde las empanadas, los tamales y humitas, y las diversas preparaciones en base a carne de cabrito, son las estrellas de las cartas y menúes muchas veces anunciados en los pizarrones de los establecimientos gastronómicos) tientan al paladar y abren el apetito invitando a degustar estas especialidades con una copa de un fresco y perfumado Torrontés, o si lo prefiere, con un denso y oscuro Tannat.

 

 

En próximos artículos compartiremos nuestras experiencias en las bodegas que visitamos en nuestro recorrido por el NOA y los Valles Calchaquíes.


---------------------------------

 

 
Vino azul: graves efectos secundarios causados por su producción, venta y consumo

 

Tiempos modernos donde se cree haber inventado algo nuevo, o estar poniendo de moda un producto polémico, causando adicción al mal gusto, confusión, y engaño al consumidor. Idiotez mediática, vino de verdad, o moda pasajera?

 

 

 

 

Texto: Sommelier Daniel Arraspide

Fotos y retoque digital: Marcos Arraspide

 

 

Degustado el producto, analizado personalmente y en círculo de colegas, transcurrido un tiempo desde su aparición en el mercado, hemos llegado a la conclusión que el llamado “vino azul”….

 


En los productores causa pérdida del horizonte, confundiendo, desnorteando, haciéndoles pensar que ganar medallas con otros vinos les habilita a crear cualquier bosta y engañar a incautos con fórmulas contradictorias de antocianinas y colorantes artificiales tono torta de cumpleaños infantil.

 


En los comerciantes causa confusión a la hora de la venta, no sabiendo si lo que están comercializando a sus clientes es una botella de alcohol de primus, una poción mágica similar al jugo de gomibayas que tomaban los osos gummis, o Jugolín sabor fruta exportada del planeta Plutón.

 

 


 


En los consumidores causa inclusive hasta idiotez, acostumbramiento a consumir cualquier líquido que por moda o capricho le vuelquen en su copa. Con efectos secundarios graves que pueden inducir al mal gusto, pudiendo terminar con las papilas gustativas anestesiadas, suele ser tan peligroso como consumir gasolina y luego ingerir un fósforo encendido.

 


En la industria causa mala imagen, contradicciones que se transmiten al consumidor final dada las discusiones interminables que desatan polémicas y hasta acciones judiciales. Desgaste, pérdida de tiempo discutiendo “si es vino”, “no es vino”, y un montón de derivaciones que no llevan a ningún buen final.

 


En los comunicadores que divulgan estas aberraciones casi infantiles, hablando maravillas de un producto poco honesto y de dudosa procedencia en cuanto a materias primas, causa pérdida de memoria de cuando en otros tiempos no se prostituían por dos mangos y escribían de lo que realmente hay que escribir.

 

 


 


En fin, brindo por usted amigo lector, claro, brindo con vino!

 


* ACLARACIÓN DEL EDITOR: Mucha agua ha corrido debajo del puente desde que aparecieron en el mercado el (los) llamado(s) vino(s) azul(es). Algunos a favor, otros en contra, sin embargo nunca leímos una nota o artículo que le tomara el pelo a un producto de moda pasajera de tan mal gusto (en el más amplio sentido de la palabra) como es esta bebida color azul que pretende (sin lograrlo) ser vino. Vayan las disculpas del caso si algún lector se siente afectado por este texto a tono de broma, no es nuestra intención herir a nadie, sino – muy por el contrario – arrojar luz sobre un tema que se encuentra inclusive en la órbita judicial.

 


-------------------------------------------

 


 
Bodegas Carrau presentó sus productos en Punta del Este de cara a una temporada estival que promete

 

El flamante local de La Loma Gourmet fue el elegido este pasado 13 de diciembre para que medio centenar de clientes y amigos de la bodega con sede en Colón (Montevideo) se dieran cita para conocer las nuevas añadas, los clásicos grandes reservas, y la rica gastronomía que acompañó la primaveral noche en el balneario más afamado del Uruguay

 

 

 

 

Texto y fotos: Somm. Daniel Arraspide

 

 

Con la presencia de uno de los directores de la firma, Ignacio Carrau, y su Gerente Comercial, Pablo Ricciardi, Bodegas Carrau recibió a restauranteurs, encargados de locales, amigos de la casa productora, y prensa, para disfrutar de una tardecita noche a puro vino y bocados de primer nivél, donde no faltaron inclusive el fresco espumoso natural Xacrat ni una muy buena selección de sushi.

 

 



La barra repleta de vinos, con un impecable servicio a cargo del sommelier Javier Muyala, donde toda la línea producida por la bodega (desde los jóvenes Juan Carrau Cepas Nobles, hasta el ícono de la casa, el AMAT Tannat, pasando por todas las etiquetas intermedias) fueron servidos a temperatura y luciendo todas las cualidades que son fundamentales para poder apreciar un buen vino en toda su plenitud.

 

 

 

 




Destaque a parte merece la gastronomía ofrecida por la boutique La Loma Gourmet (comandado por Cristian Cordero y Magdalena Troncoso Amaral) que sorprendió con su variedad de patés, panificados, mini quiches, rolls variados (donde el salmón fue protagonista), bocados calientes, y dulces, que ofrecieron fabulosos maridajes a los diferentes blancos, rosados, tintos, espumante y licoroso, que se sirvieron a lo largo de la linda velada.

 

 

 

 




De destacar el Sauvignon Blanc 2017 Sur Lies, muy fresco, aromático, de buen volumen en boca y con la acidez justa, un vino que armonizó de maravillas con el sashimi de salmón. Otro vino que nos sorprendió gratamente fue el Vilasar Sousão 2004, que con una marcada nota a hoja de eucaliptus y una textura en boca que recordaba a los carnosos vinos tintos portugueses, fue tal vez uno de los ejemplares más comentados de la noche.

 

 



Un evento más que disfrutable, que sin dudas se anticipa a la que será una gran temporada de verano en el este uruguayo. Felicitaciones a Bodegas Carrau por apostar a estos eventos que promueven el ecuentro y la convivencia entre quienes disfrutamos de buenos momentos y del buen vino.

 

 

-----------------------------------------

 


 
Vino preso en Bodegas Castillo Viejo

 

El pasado jueves 7 de diciembre se firmó un acuerdo entre el INR Instituto Nacional de Rehabilitación y Bodegas Castillo Viejo, donde se suscribió un convenio de colaboración entre la institución – que proporciona mano de obra a través de sujetos privados de libertad del penal de Juan Soler – y la empresa vitivinícola – que se compromete a emplear a estos sujetos y pagar por el trabajo que ellos hacen – dando un ejemplo de colaboración mutua y solidaria, digna de destaque

 

 

 

 

Texto y fotos: Somm. Daniel Arraspide

 

 

Bodegas Castillo Viejo posee un viñedo de grandes dimensiones en las cercanías de Villa Rodríguez (Departamento de San José) el que requiere mano de obra durante todo el año para la realización de las llamadas “tareas culturales” que deben ser ejecutadas, como ser, poda, desbrote, deshoje, y raléos (entre otras). Pero que especialmente multiplica la demanda de trabajo en época de vendimia, cuando las uvas deben ser cosechadas.


El penal de Juan Soler está localizado también en el Departamento de San José, a unos 30 kilómetros de donde Castillo Viejo cultiva sus viñedos. Desde el penal se viene proporcionando mano de obra a esta empresa vitivinícola “desde ya hace 3 años. De hecho, hay un plantel de 4 reclusos que trabajan todo el año de forma efectiva en el viñedo” nos comentó Ana Etcheverry, Directora de la bodega.

 

 



“Lo que nunca se había dado a conocer a nivel de prensa, y este año quisimos hacerlo público” (lo del convenio) de acuerdo a lo comentado por Emilia Anfuso, encargada de enoturismo y RRPP de la empresa. Así pues fue que acompañamos la firma del convenio, que contó con la presencia de los directores de la empresa, autoridades del INR (Ministerio del Interior), un grupo de sujetos privados de libertad, un representante del INAVI Instituto Nacional de Vitivinicultura, y algunos amigos de la casa.

 

 

 



Luego de la firma del convenio propiamente dicha, se brindó por el buen desarrollo de este acuerdo, en un brindis donde no faltó al agua mineral fresca y para quienes tenían la libertad de poder elegir, los vinos Catamayor Sauvignon Blanc 2017 y Catamayor Reserva de la Familia Pinot Noir 2015.

 

 



Al finalizar, los invitados recibimos una botella de Estampas Tannat 2017, en edición especial que homenajea el acuerdo entre la empresa y el INR, institución de la cual se estampó su logotipo en la etiqueta de este vino.

 

 

---------------------------------

 

 
« •Inicio••Prev•12345678910•Próximo••Fin• »

•Página 4 de 62•

•Banner•
•Banner•




??Copyrigth 2010 - Todos los Derechos Reservados por Daniel Arraspide - Designed by?? Pandemia Hosting Uruguay.