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10 vinos de la Patagonia que no puede dejar de probar |
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Entre el medio centenar de vinos degustados en nuestro viaje a la Patagonia, hay 10 que especialmente se destacan. Algunos por su tipicidad varietal, otros por lo exclusivo de su corte o por presentar un potencial de guarda que nos hará hablar de ellos de aquí a algunos años, y algunos por su excelente relación costo–beneficio. He aquí una reseña de estos vinos que nadie debería dejar de probar si viaja a esta bella región de Argentina, o si se interesa en conocer lo bueno que estos terroirs australes producen

Dos variedades tintas son las que más se lucen en las dos zonas de fuerte cultivo vitivinícola de la Patagonia: el Merlot y el Pinot Noir, que en San Patricio del Chañar (Provincia de Neuquén), y en el Alto Valle del Río Negro, más específicamente en General Roca (Provincia de Río Negro), deslumbran con sus vinos.
Pero, más allá de que en vitivinicultura nada es absoluto y siempre se dan excepciones, en los dos terroirs visitados durante la pasada Semana Santa, y en donde tuvimos la oportunidad de conocer una media docena de bodegas que producen excelentes vinos con estas cepas, existen además otras viníferas cultivadas con cuidados y pasión. De ellas se producen vinos que llaman la atención de profesionales y consumidores, vinos que con un perfil moderno vienen posicionándose en el mercado doméstico y también en el exterior, mostrando que es viable convertir el desierto en un oasis verde y productivo.
Estos vinos son parte de una realidad, el fruto de una visión de emprendedores que a pocos años de haber comenzado a producir - por lo menos así es en “El Chañar”- reflejan lo pujante que puede ser una región que con un dinamismo poco común a otras zonas productoras de vinos se viene abriendo camino con etiquetas como estas….
Picada 15 Merlot 2012, Bodega NQN
De un color rojo rubí intenso y notas florales mezcladas con frutas de caroso como la ciruela roja y el durazno, este vino sorprende en boca con su ataque suave y a su vez jugoso en fruta, dejando una sensación placentera de final medio. De óptima relación precio-calidad. Maridar con canapés de paté de campo y cebollas caramelizadas. 88/100
Malma Reserva de Familia Malbec 2010, Bodega NQN
Algunos escalones más arriba (en precio y propuesta) que su hermano antes comentado, este varietal de Malbec se luce con una explosión de aromas a frutas silvestres pequeñas (arándanos, frambuesas) y tonos bien fusionados de roble que le otorgan muy buena complejidad. Un vino carnoso, de fuerte presencia, y que luego de tres vendimias se muestra muy joven guardando la promesa de dar lo mejor de sí de aquí a un par de años. Maridar con un bife de lomo a las brasas acompañado de torre de vegetales grillados. 90/100
Postales del Fin del Mundo Malbec 2011, Bodega del Fin del Mundo
Un concepto de vino “fácil de beber” pero que no por ello pierde brillo en su segmento de mercado. Buen color, nariz de fruta franca, y ágil pasaje por la boca son tres atractivos de una etiqueta pensada para el nuevo consumidor que incursiona en el mundo del vino. Cuerpo, taninos y acidez muy bien equilibrados. Acompañar con una tabla de quesos variados y fiambres. 87/100
FIN Single Vineyard Cab. Franc 2009, Bodega del Fin del Mundo
Un caldo que pone de manifiesto el potencial del terroir patagónico, y que elaborado a partir de una cepa poco tradicional muestra que estas tierras dan para mucho. Concentrado ya en su color, de aromas bien complejos a frutas negras, confituras, tonos ahumados de madera noble, y un carácter mineral bastante presente, es un vino que sorprende tanto en expresión varietal como en peso de boca y manejo de taninos. Muy bueno cuando es acompañado de un conejo a la cazadora. 91/100
Primogénito Blend 2009, Bodega Patritti
Fue nuestro blend preferido en este viaje, y todo un descubrimiento ya que se trataba de una bodega que aún no tiene representante de ventas en el Uruguay. De un estilo bastante “Bordeaux”, es un vino que llama la atención por su color purpura oscuro, sus complejos aromas a frutas maduras, especias, grafito, chocolate, y sutiles notas animales. En la boca se muestra con fuerza, de cuerpo y musculatura robusta, pero con taninos muy bien trabajados y una acidez que le garantiza su excelente evolución. De los candidatos a convertirse en un vino de culto de aquí a algún tiempo. Maridar con lomo de ciervo a la plancha. 92/100
Mantra Pinot Noir 2012, Bodega Secreto Patagónico
Un Pinot bien al estilo Nuevo Mundo, con un color violáceo brillante, aromas a fruta roja madura y cierta mineralidad. En boca se muestra con cierta potencia y leve tanicidad que no llega a opacar el conjunto pero que deberá pulirse. Un propuesta para salir de los tradicionales y casi omnipresentes Malbec y Cabernet que ofrece el mercado. Maridar con empanadas de trucha. 87/100
Saurus Merlot 2011, Bodega Familia Schroeder
Un varietal de Merlot que merece especial atención. Gran expresión frutal acompañada por un soporte en cuerpo, taninos maduros y la acidez en su justa medida que hacen de este vino un deleite para los amantes de la variedad. Muy buena complejidad para un vino en su franja de precio y el fiel reflejo de que esta vinífera cuando es bien trabajada rinde vinos encantadores. Buen compañero de un carpaccio de lomo. 91/100
Saurus Barrel Fermented Malbec 2010, Bodega Familia Schroeder
Si bien el Malbec está muy asociado con Mendoza (e inclusive en menor medida con San Juan y la norteña Salta) la expresión que este presenta en la Patagonia es totalmente seductora, y por qué no? avasallante. Esta vinificación en una muestra clara de ello. Profundo color rojo-violáceo casi negro, con aromas a frutas rojas sobremaduras y toques ahumados de madera noble. Al mover la copa aparecen de inmediato las especias y los minerales que le otorgan una complejidad destacable. En boca es carnoso, de estructura bien acentuada, y con firmes taninos muy bien trabajados. Largo en su recuerdo en el paladar. Maridar con colita de cuadril en cocción prolongada. 93/100
Humberto Canale Estate Merlot 2011, Bodega H. Canale
Muy buena propuesta la de este varietal que muestra lo jugoso y característico de una cepa tinta que lamentablemente (y es una verdadera pena) carece de marketing. Un Merlot muy bien elaborado, que tiene todo lo que tiene que tener – y aún más – un vino de este precio. Color profundo, aromas seductores, cuerpo medio y taninos bien pulidos que dejan un grato recuerdo al pasar por el paladar. Un muy buen compañero de una ensalada de trucha con verdes y piñones ahumados. 90/100
Old Vineyard Pinot Noir 2010, Bodega H. Canale
Sin dudas, el mejor varietal tinto de esta cepa que probamos a lo largo del viaje. Ya seduce en la copa con su color rojo cereza brillante, y aún más en la nariz en donde la fruta roja silvestre aparece muy bien fusionada con las especias, el cuero, y las notas minerales típicas de los buenos vinos elaborados en la región del Alto Valle. En la boca se manifiesta con un carácter muy peculiar, con cierto recuerdo a Viejo Continente, y sin los excesos de extracción muchas veces cometidos que restan tipicidad a esta noble variedad. Un vino de culto, para beberse y disfrutarse trago a trago, sin más que una buena compañía, o si algo de alimento se impone, qué mejor que un cordero patagónico? 92/100
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Expovinis Brasil 2013: jugadores, a la cancha! |
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Es la mayor feria de vinos celebrada en Latinoamérica. Su enfoque está puesto en lograr buenos negocios acrecentando la presencia de etiquetas en un mercado tan disputado como el brasileño. Mientras las vinícolas “brazucas” luchan para ganar más mercado en su propia tierra, productores del mundo entero se esfuerzan por ingresar al área. Las bodegas de Uruguay no quedan por fuera en este partido y refuerzan su juego con una estrategia inteligente: contratar formadores de opinión reconocidos en el país verde-amarelo para no quedar en outside

Por estos días se lleva a cabo en la Ciudad de São Paulo la edición 2013 de la Expovinis Brasil, una feria que durante 17 años ha congregado buena cantidad de productores de vinos, bebidas, aceites de oliva, y productos gourmet procedentes de los más diversos lugares del mundo. Celebrada en la Expo Center Norte, un enorme complejo de exposiciones que abriga a cientos de stands y a unas 20.000 personas durante los 3 días que dura la feria, el evento se ha consolidado como una referencia – sobre todo en materia de vinos – para profesionales, importadores, compradores de restaurantes, cadenas de hoteles y grandes superficies (entre otros)
Con cerca de 25.000 etiquetas de vinos del mundo entero, intentar lucirse en Brasil como productor no es tarea fácil; sin embargo, estrategias y marketing son dos herramientas fundamentales que marcan la diferencia en este ambiente. Así pues es que, desde grandes bodegas detentoras de marcas reconocidas, hasta productores de pequeño y mediano porte tienen oportunidad de mostrar sus vinos a un público entrenado con capacidad de discernir que es lo que está buscando.

Pero bien, quienes son los actores (productores extranjeros) más destacados en este escenario, quienes son los protagonistas que mayor porcentaje de mercado ostentan en este rubro? El primer lugar es ocupado por Chile, quien desde hace más de 10 años viene desarrollando un importante, bien dirigido, y exitoso plan de trabajo que ha dado sus frutos, siendo hoy el país productor que coloca en el mercado brasileño mayor cantidad de botellas y con una relación costo-beneficio superior a la de otros productores del Cono Sur. Una ventaja notable que tiene Chile – con la que no cuentan otros países – es la baja (o nula) carga tributaria-arancelaria que pagan sus vinos.
Otro destaque merece Argentina que con sus variados estilos basados en la uva Malbec ha sabido ganar el corazón del consumidor brasileño. Un trabajo importante de Wines of Argentina (que cuenta con representación comercial en Brasil) ha ayudado a que ello se consolide, realizando promoción seria y constante – algo imprescindible si se desea estar bien posicionado en este mercado – realizando eventos y convocando a periodistas de importantes medios seculares y especializados que han contribuido a que los vinos de este país hoy sean los segundos más procurados por el consumidor brasilero.

Bastante relegado y lejos (en porcentaje de mercado) de sus vecinos del sur, Uruguay viene creciendo lentamente en presencia. Una presencia que ha sido determinada casi que en exclusiva con sus vinos elaborados a partir de la uva Tannat, y que deberá de ampliar en abanico de opciones si desea seguir creciendo, sobre todo si tenemos en cuenta que hoy el Tannat se produce (y con muy buenos resultados) en el propio Brasil, y en otros terroirs de Sudamérica. Así fue que en la feria se observaron a varios productores uruguayos mostrando sus excelentes blancos – entre ellos a Carlos Pizzorno, que llevó como primicia a este evento su impresionante Sauvignon Blanc 2013 – ejemplo de que el pequeño país “charrúa” tiene mucho más que ofrecer además de Tannat.
Pero lo más destacable es observar a 20 productores (léase bodegas) uruguayas bajo un mismo techo (el del stand de Wines Of Uruguay) trabajando lado a lado en la construcción de una imagen país de la que se viene hablando hace mucho tiempo y que parece estar tomando forma, o por lo menos iniciativa. Ese es el espíritu que reina y que deja de lado aquello de “cuidar la chacrita” venciendo individualismos vanos y queriendo ir a más. Acción digna de aplausos y que es coronada con la presencia de profesionales del sector que congregan público, tal el caso del bloguero Jeriel Da Costa, la sommeliere Eliana Araújo, el periodista Marcelo Copello, y el conocido publicista Didú Russo.

Temáticas abordadas por estos profesionales están llevando a que el stand de Uruguay esté bien concurrido y así se facilite el contacto entre productores y consumidores, logrando con éxito mostrar lo bueno que las bodegas de nuestro país tienen para ofrecer. Bodega Filgueira, Castillo Viejo, Vinos Finos H. Stagnari, Giménez Méndez, Alto de La Ballena, Viñedo de Los Vientos, Grupo Traversa, Establecimiento Juanicó / Familia Deicas, De Lucca, Antigua Bodega Stagnari, Finca Narbona, Familia Irurtia, Marichal, Viña Varela Zarranz, Bouza, Pizzorno Family Estates, Carrau, Bodega Garzón y Juan Toscanini se cuentan entre los productores presentes en la feria.

En materia de vinícolas brasileñas, el marketing utilizado por Vinhos do Brasil para la presente edición de Expovinis en la promoción de sus productos está enfocado en el futbol, en particular en la Copa del Mundo 2014 que se celebrará justamente en este país. Aprovechando ese recurso, 23 bodegas locales ocupan una importante área estratégicamente bien localizada a la entrada de la feria sobre un piso que literalmente tiene dibujado el campo de juego de un estadio. Espumantes, vinos y jugos de uva forman parte de la oferta ofrecida por las empresas productoras de la Serra y Campanha gaúcha.
Por su parte, las bodegas catarinenses forman otro estand (ACAVITIS) con varios productores, y las empresas Cooperativa Aurora, Miolo, Salton, Domno do Brasil, y Pizzato se lucen con stands individuales de muy buen porte, lo que totaliza las 40 vinícolas pertenecientes al país anfitrión.
Portugal y Francia son dos países que se lucen también en buen porcentaje de etiquetas, y que seguidos de España e Italia marcan las preferencias de los consumidores que optan por vinos del Viejo Continente, pero que con estilo renovado – en buen porcentaje queriendo imitar el estilo de los productores del Nuevo Mundo – vienen llamando cada vez más la atención entre los consumidores del Brasil.
Para redondear nuestro artículo sobre la Expovinis los dejamos con un plus de 5 momentos graficados en imágenes este reciente 24 de abril en la feria….

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Encontro de Vinhos Off se lució con grandes etiquetas |
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Celebrado siempre el día anterior al comienzo de la Expovinis, organizado por Beto Duarte y Daniel Perches, el evento toma fuerza y se consolida como una referencia para amantes y profesionales del sector vinos en el Brasil

Los bellos ambientes de la Casa da Fazenda do Morumbi sirvieron de palco para la edición 2013 del evento Encontro de Vinhos Off (São Paulo), repitiendo y multiplicando el éxito de la edición anterior realizada en este mismo local.
Los blogueros Beto Duarte de www.papodevinho.com y Daniel Perches de www.vinhosdecorte.com.br son los responsables por la organización y promoción de este lindo evento que reúne – en buen porcentaje – productores que están en la búsqueda de importador para sus vinos, además de vinícolas brasileñas e importadoras que ya se encuentran consolidadas en este gran mercado.

Otro de los aspectos relevantes de la mini-feria es la elección del TOP 5, tarea que es realizada por un jurado de especialistas que mediante cata a ciegas y puntuación determinan cuales son los vinos expuestos que merecen especial destaque. Y en esta edición tuvimos la honra de integrar ese jurado, siendo parte (desde el lado de adentro) y degustando una serie de 13 vinos (3 espumantes, y 10 tintos) de los 26 presentados por bodegas e importadoras para ser juzgados.
Una vez conocido el resultado del TOP 5, las etiquetas mejor puntuadas por el jurado fueron….
1 - Antichello Amarone 2008 - Ravin Importadora
2 - Tinedo Cala n.2 - 2009 - Domno Importadora
3 - Amarone Scriani 2008 - sin importadora
4 - Chilcas Cabernet Franc 2010 - Max Brands
5 - Amarone Tenuta Chiccheri 2007 - sin importadora
Sin lugar a dudas, la preferencia del jurado determinó que 3 vinos italianos, un español, y un chileno fueran los destacados del evento. Pero más allá de ello, otros vinos degustados durante las ocho horas que duró el evento (comenzó a las 14 hs. y terminó a las 22) merecen especial mención.

Caso de ello son el Espumante ORUS elaborado por el reconocido enólogo Adolfo Lona, que desde su pequeña bodega en Garibaldi – RS (Serra gaúcha) nos presentó este producto tan especial que en otras oportunidades ya ha sido motivo de elogios por nuestra parte. Otro caso es el vino Identidade Pinot Noir 2012 de Casa Valduga, un caldo de excelente fruta y muy buena tipicidad varietal que con algunos “tonos europeos” muestra el potencial del terroir de Encruzilhada do Sul – RS, y que en la oportunidad nos fuera presentado por la competente Juciane Casagrande (Directora Comercial de la vinícola)

En materia de importados nos sorprendió gratamente encontrarnos con un vino uruguayo (mejor uno, que ninguno, no?) el Familia Deicas Preludio Tinto 2007 (Establecimiento Juanicó / Familia Deicas) que si bien joven aún para un vino de su estilo (de larga guarda) ya muestra un potencial muy interesante y el excelente trabajo realizado por el enólogo José Lez (jefe de enología por aquel entonces de la bodega uruguaya pionera en elaboración y exportación de vinos finos)
Continuando con las etiquetas del extranjero, impactaron algunos vinos españoles traídos al Brasil por la importadora Península. Entre ellos el Martín Codáx Lias Albariño 2007, que con más de cinco años (la vendimia en el hemisferio norte se realiza entre agosto y octubre) muestra un perfil gastronómico impresionante, con frescura y volumen de boca totalmente sorprendente.

De la misma importadora y presentado por el amigo Christian Wilkens, encontramos otro caldo de la madre patria que nos dejó literalmente de boca abierta, fue el Hécula Monastrell 2008 (de Bodegas Castaño) que simplemente se podría definir como “una bomba”. Nuestra degustación en el stand de Península fue acompañada de los amigos Richard Robert (uruguayo, docente en gastronomía radicado en São Paulo), Ana Marisa Fonzar (periodista de gastronomía) y la sommeliere Camila H. Coletti (vinculada a la importadora)

Para culminar, no podemos dejar de mencionar los vinos 5 x 20, un proyecto integrado por diez enólogos chilenos (5 hombres y 5 mujeres) que elaboran – de momento – dos grandes etiquetas: un tinto con predominancia de Syrah y otro con esqueleto de Cabernet Sauvignon, destacadísimos ambos por cierto y que nos fueran presentados por el sommelier Boris Acevedo de la empresa Top Winemakers.
En fin, un evento que debería de estar marcado en la agenda de todo buen apreciador y profesional del vino, sobre todo si se encuentra por estas fechas en São Paulo para participar de la Expovinis, una excusa bien justificada para encontrar, conocer, y degustar excelentes vinos.
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Los 4 Bouza Parcela Única Tannat 2011 |
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Una degustación entre colegas reveló la diversidad ofrecida por cuatro Tannat’s de un mismo productor, de una misma cosecha, de dos terroirs cercanos…. un importante abanico de tonos que revela los ricos matices de una cepa que si bien muestra una identidad, también muestra lo versátil y plástica que puede ser a la hora de vinificarse

El lugar elegido? el restaurante La Carola en el Parque Rodó. Los degustadores? los sommeliers Alejandro Cortinas, Gabriel Santiago, José Burger, Cristian Lamas y Adriana Bidegain, además de algunos acompañantes, del ejecutivo de ventas de Bodega Bouza Pablo Ricciardi, y el equipo de Vino y Bebidas.
El motivo de la reunión? degustar los cuatro ejemplares – recién lanzados al mercado – de los tintos Bouza Parcela Única Tannat, frutos de la bendecida vendimia 2011, posiblemente la mejor de la última década, por no decir la mejor de los tiempos modernos (léase de los tiempos en que Uruguay comenzara a elaborar vinos finos).
Uno a uno fueron llegando los invitados. Mientras se ajustaban los detalles de último momento, la expectativa crecía a medida que los minutos pasaban. Aunque dejando protocolos de lado, el respeto que esos vinos nos merecían, nos hacían estar atentos con detalles como la temperatura de servicio, la iluminación del lugar, y la ausencia de alimentos que pudieran interferir con los vinos a la hora de catarlos.

Grupo de degustadores en La Carola
Así le llegó la hora del descorche al primero de los candidatos: el Parcela B6, elaborado con uvas provenientes de Las Violetas, Canelones (alc. 16,0% vol.) que se presentó con un color rojo muy intenso y brillante, con reflejos de juventud y una nariz cargada de fruta negra sobremadura, mermelada, especias, y una boca que si bien manifestaba la potencia y carnosidad del Tannat, en su conjunto se llegaba a la conclusión de que estábamos frente a un vino de taninos bien maduros y redondos que lo clasificaban como un vino ágil y ciertamente fácil de beber dentro de una categoría “vinos reserva”.
El segundo candidato llegaba a la mesa, se trataba del Parcela B2, que en esta zafra se vinificaba por primera vez para esta línea de vinos, y que procedente de Las Violetas presentaba un alcohol de 15% en volumen y una nariz muy particular, muy compleja, mezcla de fruta madura, finas especias, y un ahumado que le aportaba elegancia. Su profundo color daba cuenta de su juventud, y en la boca se manifestaba con una musculatura tal que mostraba toda la fuerza de nuestra cepa insignia.
Taninos firmes, carnosidad que casi se podía masticar, y la acidez justa que lo vuelven un vino tremendamente gastronómico, guardan la promesa de un caldo que “ya está pronto para comenzar a disfrutarse”, pero que de aquí a algún tiempo seguramente de mucho que hablar por su calidad y potencial de guarda.

Dando continuidad, en tercer lugar le tocó el turno al Parcela A6, elaborado con uvas cultivadas en Melilla (Montevideo) en uno de los cuadros circundantes a la propia bodega, donde tienen “sembrada” la piedra granítica rosada, y que esta zafra rindió 16% de volumen alcohólico para 3.697 botellas numeradas.
Un carácter mineral bastante interesante, sumado a la fruta roja bien madura, el toque eucaliptado, y las notas tostadas del roble americano que le dio cabida durante 14 meses hacen de este vino un deleite para los sentidos. En boca es un vino de muy buena estructura, de taninos maduros y sin asperezas, que demuestra la buena adaptabilidad de la variedad a este sistema de conducción de espaldera baja con incidencia del reflejo de las piedras que favorecen la iluminación y por consiguiente la madures de la fruta.
Para finalizar, el Parcela A8, también de Melilla, del que las 3.788 botellas dan cuenta de un alcohol del 15,5% se presenta como un vino de coloración roja muy intensa (casi negra) y con aromas de berries y frutas rojas en compota, sutiles perfumes tostados provenientes de un mix de maderas francesas y americanas, y un elegante mentolado que agrega complejidad aromática por vía retro nasal.
Ya en boca se manifiesta como un Tannat rotundo, de esos que no ponen en dudas el potencial de esta cepa tan bien adoptada por el Uruguay. Taninos firmes que irán evolucionando con el paso del tiempo y al ganar más meses en botella, dan vida a un jugoso caldo que hace salivar (pero con la acidez justa, bien puesta) resumiendo la expresión de este vino de raza que se encontró entre los preferidos de la degustación y que año a año (esta parcela) suele sorprender por su potencia y a su vez elegancia.

En conclusión: 4 vinos diferentes que si bien lo que comparten entre si es el origen de la cepa que les da vida, muestran las diferentes expresiones que el Tannat rinde en suelos uruguayos, aún teniendo en cuenta que todos estos ejemplares provienen del mismo productor, que el diseño de los mismos está hecho por el mismo enólogo, pero que la madre naturaleza es sabia y susceptible a las mínimas variaciones en cuanto a suelos, a fecha de cosecha, y claro, al esquema de vinificación y crianza aplicadas.
Siempre lo hemos afirmado: “Uruguay tiene tantos Tannat’s como bodegas que lo producen” aduciendo a que no hay un solo tipo o estilo de Tannat y que generalizar no es lo correcto; hoy podemos afirmar además que en nuestro país hay tantos Tannat’s como vinificaciones se quieran aplicar, pues sin dudas, estamos frente a una cepa muy noble. Lo importante es saber interpretarla, para con ella lograr grandes vinos.
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