Fue presentado en São Paulo (Brasil) el nuevo producto de Wines of Uruguay
Hace pocas horas, en São Paulo (Brasil) fue realizada la presentación oficial del nuevo producto de la ABE (Asociación de Bodegas Exportadoras del Uruguay) para su proyecto Wines of Uruguay. Bajo el nombre de “Coleção Tannat” es que se lanza esta nueva campaña que visa reforzar, y tornar más visible la presencia del vino uruguayo en el vecino país verde-amarelo.
Fueron las instalaciones del Hotel Renaissence ubicado en el Jardim Paulista, el lugar elegido en donde, profesionales del sector, representantes de importadoras, diplomáticos y prensa, se hicieron presentes para conocer más sobre este nuevo producto. El mismo consta de una selección de 12 vinos elaborados con la “variedad insignia” del Uruguay, nuestra valorada uva Tannat, que en diferentes opciones de terroir y productor es presentada en una packaging con 4 botellas diferentes (1 de cada bodega) y que está llegando al mercado brasileño con un precio por demás competitivo.
Este packaging está ilustrado con una imagen bien representativa - ícono del turismo nacional e internacional - una fotografía nocturna de la Playa Mansa de Punta del Este, en donde se destaca la presencia del Hotel Conrad y algunos otros edificios emblematicos de la costa esteña. Entre las edificaciones se intercalan grandes siluetas de botellas de vino, las que no estan identificadas con ninguna etiqueta o marca en particular, transmitiendo con ello, el esfuerzo llevado en conjunto por el comglomerado de bodegas asociadas e involucradas en el proyecto.
Ahora, si bien esta acción es vista con muy buenos ojos por los actores involucrados, debería ser tan solo la punta del iceberg de un trabajo arduo que aún es necesario desarrollar en el vecino país. Solo si tenemos en cuenta que de cada 3 botellas de vino vendidas y consumidas en el Brasil, 2 de ellas son provenientes de Argentina y Chile, el hecho hace pensar que la participación de los vinos de Uruguay en aquel mercado, aún es un tanto minoritaria.
Mas, como por algo hay que comenzar, este es un buen puntapié inicial, que sin dudas contribuirá a mejorar la imagen un tanto preconceptuosa que el consumidor de vinos en el Brasil tiene respecto al vino uruguayo. Y acciones paralelas coordinadas, como las
llevadas adelante por la sommeliére Eliana Araújo, basada en degustaciones, capacitación a personal de sala de restaurantes, y palestras sobre el asunto, refuerzan la estratégia necesaria para llegar a la concreción de una “imagen país” aún en planes de ser creada.
Ahora, cabe preguntarse, si solo Tannat es lo que el Uruguay tiene para ofrecer en Brasil? Poqué no vinos blancos? El Brasil es grande, sus climas – mayormente cálidos e inclusive tropicales - y sus culturas diversas, así como su economía, fuertemente ligada al consumo, configuran un marco ideal para la diversidad, inclusive en el negocio del vino. Volvemos a lo que ya dijimos: “por algo hay que comenzar” y sin dudas, el Tannat es lo que nos
diferencia de otros países productores.
En un mercado donde conviven alrededor de 20.000 etiquetas procedentes de los más remotos rincones del planeta vinícola, Uruguay levanta una bandera, la de la uva Tannat, que necesita ser redescubierta. Y con ello liberada de todo preconcepto que la encasille a una categoria de “vino rústico o tánico” y así mostrar una de sus mejores facetas – su buena interacción con las carnes rojas – además de los beneficios que acarrea su consumo medido. Beneficios aportados por su alta carga de reverastrol, una sustancia antioxidante y benéfica para la salud humana.
Brasil, um mercado prometedor, foco de exportación para gran parte de los productores uruguayos. Un mercado en el cual luchan por entrar bodegas que aún no han logrado tener representación. Lucha que si se entiende como compartida – sin descuidar, pero dejando de lado aquello de “la parte que a mi me toca” - con el objetivo de lograr la “marca país” de la que tanto se ha hablado, dará sus frutos a mediano plazo. Y el resultado será solo uno: colocar los vinos uruguayos en el sitio donde deben de estar: la mesa del consumidor.
La Cuna de las nuevas especies
Renovación, y preservación de la naturaleza: en la mira de Los Cerros de San Juan
“Que produzca el agua toda clase de animales, y que haya también aves que vuelen sobre la tierra” (La Biblia, Génesis 1:20)
En esas 18 palabras, se resume la creación – según cuenta la historia bíblica – de todas las especies que hoy habitan las aguas y el cielo de nuestro planeta. Creadas inclusive,
un día antes del resto de los animales y del propio hombre, que de acuerdo con la misma historia, fueron creados después.
Las aves siempre han tenido cierto protagonismo a lo largo de la historia. Solo para citar
un ejemplo, recordemos lo simbólico de la “paloma de la paz” creada por Pablo Picasso en 1949, algunos años después de finalizada la segunda guerra mundial y que hasta nuestros días es sinónimo de paz mundial.
Pero, a que viene todo esto? o cuál es la relación con el vino? Veamos.
El vino, como toda creación – sobre todo en este caso, en el que estamos hablando de un producto natural y de transformación – tiene sus raices sumergidas en el terroir en donde nace, en su cuna. Esa cuna, es tanto la tierra en donde la vid esté plantada, así como
todo su entorno. Entorno en el que habitan una serie de especies vegetales y animales
que vendrian a configurar las características y hasta el microclima del lugar, imprimiendo
en el producto final – el vino – unas particularidades puras y exclusivas, irreproducibles en
otro lugar, por cercano que este sea.
Conocedores de ese potencial natural, y cuidadosos de un ecosistema etremedamente puro, es que la reconocida Bodega Los Cerros de San Juan, está presentando en sociedad por estos días, su nueva linea de vinos varietales Cuna. Y ningún slogan mejor elegido que el adoptado para utilizar en la comunicación conceptual de las nuevas etiquetas, el que reza “Creados por la naturaleza”
Y es que el vino en sí es un producto natural. Si a ello sumamos que dentro de las 231 hectáreas propiedad de Los Cerros de San Juan, se cultiva solo el 20 % con viníferas, y el resto es compuesto por pradera, algunas pocas edificaciones, ríos, y monte nativo; ello habla a las claras del respeto por la naturaleza, el saber convivir con el medio ambiente y un plan de sustentabilidad y equilibrio trazado a largo plazo hace ya muchos años.
Entre esa diversidad de flora y fauna autóctona de este rincón del departamento de Colonia, se destacan las más de 100 especies de aves que anidan en tierras del establecimiento, y que en temporada de vendimia pueden llegar a ser tentados a comer las jugosas uvas que el viñedo ofrece. Así y todo, estos pájaros no son combatidos más que con medios naturales (ruidos y auyentadores) totalmente inofensivos para ellos.
Es así que esa gran diversidad de aves se ha preservado a lo largo de los años. Inclusive
en la década del 70, un convenio firmado entre el establecimiento y el Ministerio de Ganaderia, Agricultura y Pesca, ordenaba que las especies de pájaros que fueran casadas y luego capturadas por el orden público, fueran liberadas en tierras de Los Cerros de San Juan.
Todo ese respeto a la naturaleza, es que hoy en día motiva la elección de la nueva marca adoptada. Las 6 etiquetas de los nuevos Cuna (tres blancos y tres tintos) hacen honor al lugar donde las uvas nacen, rodeadas de especies que invitan a ser descubiertas. El
pájaro “carpintero”, el “pecho colorado”, y el “jilguero” son algunas de estas aves estampadas en las límpias y bien diseñadas etiquetas que comienzan a aparecer en licorerías, supermencados, y sobre todo, en el canal gastronómico – uno de los puntos fuertes de la empresa.
Ninguna relación tiene el nombre Cuna con la conocida línea que la bodega comercializa con la marca Cuna de Piedra. Y más allá de la asociación que los consumidores puedan hacer con la misma, vale la pena aclarar que los nuevos vinos pasan a sustituir a la
antigua línea San Juan que la bodega lanzó al mercado hace ya más de 20 años.
El motivo del cambio? Llegar al consumidor con un excelente producto costo-beneficio, agiornado a los tiempos que corren. Elegancia, equilibrio, una optima expresión frutal, además de tipicidad varietal, es el común denominador de los nuevos Cuna, una propuesta que contempla tanto al consumidor tradicional del Cabernet Sauvignon “etiqueta negra” como así también al consumidor jóven que recien comienza a transitar en el mundo del vino.
Las antiguas etiquetas en donde los colores vivos marcaban un diferencial en cada cepa, hoy son transportados al nuevo diseño manteniendo los mismos colores, pero con toques más sutiles y sabiamente utilizados de acuerdo al varietal elegido.
De acuerdo a la variedad, la vinificación es diseñada para obtener un producto de características únicas, al nivel de los más exigentes paladares del mundo. Modernos, con un estilo más “nuevo mundo” que sus antecesores, pero preservando su toque europeo, las nuevas etiqueta son solo el comienzo de un plan estratégico de la empresa, que engloba
el lanzamiento futuro de otras etiquetas, así como proyectos que buscan fomentar un
cuidado más conciensudo del medio ambiente, del planeta donde vivimos.
Los blancos Rieslig, Chardonnay, y Sauvignon Blanc; así como los tintos Cabernet Sauvignon, Merlot, y Tannat, ya se encuentran en el mercado para ser apreciados.
Descubra las nuevas especies ... valen la pena ser degustadas!
Miguel Almeida: el hombre de Miolo en la Campanha (1)
El enólogo portugués, gran defensor de la vitivinicultura gaúcha
Miguel Ángelo Vicente Almeida es portugués, de formación enólogo, tiene 31 años y vive en Brasil (al menos de forma estable) hace algo más de un año. Lo conozco desde hace más o menos ese mismo tiempo, sin embargo, ese período ha sido suficiente para conocer que Miguel es una persona de “bajo perfil” que no gusta de las luces, las cámaras o los micrófonos, y que accedió a este reportaje solo por considerarme un amigo, hecho muy valorable para mi.
Un templado y atípico día de julio me recibió en su oficina para compartir sus vivencias y contarme acerca de su formación, su experiencia con el vino, y sobre el lugar que hoy comanda en la Miolo Wine Group - empresa con la cual comenzó a relacionarse en la vendimia del 2004, cuando viajó por primera vez al Brasil.
Desde hace pocos meses ocupando el cargo de responsable del área de embotellado en la Vinícola Miolo en el Vale dos Vinhedos - una estructura inmensa que alberga bajo techo más de 7 millones de litros de capacidad entre vinificación y guarda - Miguel planea, entre otros objetivos, consolidar su residencia en el país verde-amarelo, y quizás, porqué no? formar familia y echar raíces en esta tierra que hoy le ve desempeñarse como un enólogo exitoso.
Solo basta con prestar atención a la forma en como habla del Brasil y sus vinos - especialmente de los provenientes de la Campanha Gáucha - para entender que Miguel es un apasionado con lo que hace, y que hay motivos verdaderos que lo atan a esta tierra, distante miles de kilómetros de su Portugal natal.
Su relación con el mundo del vino se dio de forma muy peculiar. Nacido en Dão (Portugal) y luego a los tres años radicado en Douro, ya de joven buscando una carrera que le sedujera y permitiera estar en un estrecho contacto con la biología y la química - dos materias para las que se mostraba con buena disposición - luego de culminados sus estudios básicos, su orientación estuvo clara: la enología era lo que buscaba.
Luego, ya en medio de un viñedo, el estudio se tornó en pasión, algo que sucede con frecuencia con quien “entra” al mundo del vino. “ - Porque el tema no es muy científico…. sino que tiene mucho de la parte sensorial, donde podemos canalizar nuestras emociones…. El vino tiene de bueno todo ese otro lado que nos hace crear la rutina del día a día, y nosotros entregamos las emociones y las sensaciones” comenta Miguel, como definiendo en pocas palabras, su concepto sobre la profesión de enólogo.
En el 2003 culminó su primer “estagio” (tipo de pasantía sin retribución económica) en Baixo Corgo, donde en ese primer contacto con el vino - si bien ese trabajo no fue el más interesante en lo que a elaboración y análisis sensorial se refiere, ya que las tareas eran más rudimentarias - Miguel quedó con una muy buena impresión y eso fue suficiente para adentrarse más en el tema.
La siguiente experiencia se desarrolló en Alentejo, ya con otro tipo de responsabilidades inclusive viviendo durante los dos meses de la vendimia en la propia bodega, muy envuelto con todas las etapas de la elaboración y cuidado de los vinos. “- Esa vendimia fue la que me dio la certeza de lo que quería hacer, que yo quería entrar en la enología” cometa Miguel.
Teniendo como orientador de estagios al Profesor Jorge Ricardo da Silva - un reconocido experto y científico portugués de la enología - quien en 2004 participaría al igual que Miguel en el Congreso de Vitivinicultura desarrollado en Bento Gonçalves (Brasil) es que por primera vez pisa tierra brasileña.
Miguel Almeida: “- Yo no conocía Brasil…. solo conocía lo que se escuchaba hablar, las playas, lo turístico, productos del mar…. “
Daniel Arraspide: “- Cerveza, caipirinha….” (risas)
M. A.: “- Y entonces da Silva me habló de que en Brasil se producían vinos, de que había empresas que estaban comenzando con vinos bastante interesantes. Me nombró, me habló de dos empresas, la Salton y la Miolo, y yo me interesé en el tema, y le pedí a el si me podía facilitar algún contacto. Ahí el habló con Mauro Zanus (investigador de EMBRAPA) y entonces Zanus habló con Adriano Miolo, y así fue que en ese año de 2004 vine para hacer mi primera vendimia en el Brasil."
D. A.: “ - Pero en esa oportunidad, te quedaste a vivir ya en el país?”
M. A.: “-No, me quede solo dos meses en ese 2004, aquí mismo en el Vale dos Vinhedos…. Fue una inversión de mi parte, en función de la formación. Fruto del mérito personal y del trabajo - por sobre todas las cosas, soy una persona muy responsable - entonces es fruto de eso. Así que durante esos dos meses aquí, que fue una zafra muy buena, un año muy seco…. recibimos la segunda cosecha de Seival, que hasta el 2006 las uvas fueron vinificadas aquí - ya que fue en 2007 que Seival inauguró la vinícola. Luego vuelvo a Portugal para hacer la presentación de mi trabajo (tesis final de la carrera) y una vez hecha la presentación, yo me sentía como si no supiese nada. Gusté de los tres estagios que había hecho, pero encontraba que no habían sido suficientes para mi…. al nivel de que, quien trabaja de verdad en una empresa tiene que tener claro, tiene que tocar todo, desde cuidar la uva hasta colocar el vino en la botella. Yo sabía qué? sabía vinificar, transformar las uvas en vino…. yo estaba en la bodega y sabía que hacer, pero de ahí para adelante, yo no me sentía seguro para colocar el vino en la botella."
Fue así que Miguel, a través de un programa aplicado a una bolsa de estudio desarrollada por la Universidad donde completó sus estudios, aprovechó la posibilidad de realizar un trabajo remunerado en Alemania. Ese programa, denominado Leonardo da Vinci, le permitió trabajar en un laboratorio durante seis meses, en donde adquirió los conocimientos y herramientas necesarias para complementar lo que el consideraba como una carencia.
M.A.: “- Fue una experiencia con vinos blancos fantástica…. y a nivel de este tipo de vinos fue una gran experiencia. Además de encontrar vinos súper equilibrados…. bien aromáticos, bien frescos en boca, poco alcohólicos, estructura acida marcada, y cierta mineralidad. Diferentes a vinos blancos como muchos Chardonnay’s modernos, donde la madera, lo mantecoso, los hace pesados…. donde solo le faltan antocianos para parecer vinos tintos…. solo les falta el color!"
CONTINUARA EN LA PRÓXIMA EDICIÓN
Punta del Este se viste de púrpura
Evento en Hotel Mantra promete una interesante degustación
Este fin de semana del 23, 24, y 25 de julio el Mantra Resort, Spa y Casino, de Punta del Este celebra el 2º Salón Mantra Vinos & Gastronomia, recibiendo a expositores, profesionales y aficionados del mundo del vino y gourmet.
Esta oportunidad, con una propuesta más grande y duradera – respecto a la edición 2009 – contará con más bodegas, marcas de vinos importados, y empresas del rubro gastronómico, que ofreciendo lo mejor de sus etiquetas y bocados, se luciran en un evento realizado en una fecha atípica del año.
Atípica, pues no es común que en Punta del Este se realicen eventos de este género en pleno invierno. Pero, como ya se comprobó el año pasado - cuando el público apoyó la iniciativa asistiendo - este año promete ser un evento que estará colmado de asistentes durante los tres días. Más teniendo en cuenta el flujo de turistas argentinos y brasileños que visitan la península en esta época del año - de descanso y vacaciones para ellos.
Mientras las paradisíacas arenas esteñas atraen visitantes por miles en verano, el tono púrpura del vino llenará las copas de colores, aromas, texturas y sabores, en este frío invierno. Todo ello claro está, acompañado de una gastronomía elaborada para la oportunidad, donde se podrá desgustar desde típicas empanadas, quesos y fiambres selectos, hasta exquisitos panificados, entre otros.
Para quienes deseen dar una mirada de antemano, y presumir con qué se encontrarán a la hora de la degustación, e aquí la lista de expositores:
VINOS: Bodega Bouza, H Stagnari, Giménez Méndez, Toscanini, Grupo Traversa, Castillo Viejo, Antigua Bodega Stagnari, Ariano, Bodega Marichal, Bodega De Lucca, Anakena, Vinoteca, Le Terroir, Bodega del Fin del Mundo, Viña Varela Zarranz, Alto de la Ballena, Carrau, Almena, Agroland, Grand Cru, y Vinos del Mundo.
GASTRONOMIA & OTROS: Pagnifique, Maia, Belcolade, Nonno Antonio, Ottonello, Ricas y Famosas, Italgust, Cattivelli, Faustina Sader, Pontyn, Salus, y Revista Placer.
No pierda la oportunidad de participar del evento más importante del invierno esteño.
Cuando? : viernes 23, sábado 24, y domingo 25 de julio de 2010
Horario: de hora 20 a 24
MANTRA RESORT SPA CASINO
Ruta 10 – Parada 48 – Av. Jaureguiberry y Ante Milat – La Barra / Maldonado – Punta del Este
Exitoso V Concurso Internacional de Vinhos do Brasil
467 muestras evaluadas en tres días por un jurado internacional
Como ha venido sucediendo desde el 2002 cuando se celebró por primera vez, el Concurso Internacional de Vinhos do Brasil se realiza en Bento Gonçalves (Serra Gaúcha) cada dos años. Esta oportunidad, la edición número 5, reunió 467 muestras de 15 países, evaluadas por un jurado de especialistas integrado por 36 brasileños y 19 extranjeros.
El concurso, llevado a cabo entre el 5 y el 8 de julio en las instalaciones del Hotel & SPA do Vinho Caudalie en el Vale dos Vinhedos, marcó un crecimiento del 13,5 % de muestras respecto a su edición anterior. Y los premios recibidos por las empresas participantes, son un fiel reflejo del exhaustivo trabajo realizado por el jurado. El mismo que en tres jornadas de cata se encargó de evaluar y puntuar las muestras divididas en 7 categorías, que mediante una planilla electrónica diseñada para la ocasión, e inédita en este concurso, facilitó el trabajo de cada una de las 6 mesas evaluadoras.
La practicidad, y velocidad en trasmisión de datos (desde el panel de degustadores para los presidentes de mesa) agilitó la tarea del proceso de resultados, un dato nada menor considerando el volumen de muestras a probar.
Uruguay estuvo representado por 4 degustadores, que actuando como jueces supimos cumplir la titánica tarea de evaluar esta interesante cantidad de vinos, ya que en todos los casos actuamos en diferentes mesas. Por Uruguay entonces, participaron el enólogo Alejandro Cardozo, experto en vinos espumantes, quien vive en la región de la sierra desde hace ya unos años. Además del enólogo Fernando Pettenuzzo, actual presidente de la Asociación de Enólogos del Uruguay; José Lez, enólogo y vice-presidente de la misma entidad; y el sommelier Daniel Arraspide, responsable y editor de este sitio web y colaborador de diversos medios uruguayos y extranjeros.
Entre los catadores del viejo mundo se destacó la presencia del francés Serge Dubois, presidente de la OIOE, quien actuó como delegado por la O.I.V y además disertó en la asamblea general de la Unión Internacional de Enólogos celebrada hace apenas unas horas, este 8 de julio.
Diversas actividades complementaron el marco de un concurso exitoso y de gran nivel, caso de ello, las visitas a Ditalia Móveis, Vinícolas Casa Valduga, Salton, y Perini, además de almuerzos y cenas especialmente armonizadas en las vinícolas, restaurante Leopoldina del Hotel & SPA do Vinho, y algunos otros establecimientos de la acogedora Bento Gonçalves.
El fútbol tampoco falto a la cita, poniendo una nota de color en los momentos paralelos al concurso, dentro del contexto internacional y donde se observó a un Brasil “torcendo” en pos del triunfo de Uruguay sobre Holanda en la primera semifinal de la Copa Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010.
Uno de los momentos más emotivos del concurso fue la entrega de premios, donde en una gran ceremonia y disfrutando la requintada cena diseñada por el Chef Fábio Lima, se entregaron las medallas de las categorías Grande Oro, Oro, y Plata, correspondiendo en número al 30 % de las muestras degustadas (según reglas de la OIV)
Uruguay no quedó fuera de los homenajeados, ya que con 7 medallas (1 de Oro y 6 de Plata) se consagró entre los países en recibir los honores. Brasil se lucio con la mayoría de los premios ( 1 Gran Oro, 34 de Oro, 60 de Plata) país que presentó un gran porcentaje de las muestras evaluadas.
En total fueron adjudicadas 3 Grandes Medallas de Oro, 49 Medallas de Oro, 85 Medallas de Plata, totalizando 137 vinos premiados de 11 países.
Mediante la evaluación de vinos espumantes, blancos tranquilos, rosés, tintos, licorosos, y destilados, este concurso ya es referencia a nivel mundial. Celebrado en un país en el que compiten en el mercado cerca de 20.000 etiquetas procedentes de los más diversos terroirs, y en tierras del sur brasileño, donde se están produciendo vinos de alto padrón - que comienzan a competir en el mundo entero – esta edición resultó en una experiencia realmente gratificante. Además de ello, también enriquecedora y que promovió el intercambio de experiencia y conocimiento con degustadores formados en diferentes disciplinas (enólogos, ingenieros agrónomos, sommeliers, periodistas, etc.)
Una nueva oportunidad en la que quedó demostrado que el vino es la más sociabilizante de las bebidas, estrechando lazos y mostrando una impecable puesta en escena de la ABE (Associação Brasileira de Enologia) responsable por la organización del concurso y presidida en este período por el enólogo Christian Bernardi.
Un evento que coloca en alto sitial a los vinos del Brasil, de Sudamérica y del mundo.